Genética Gatuna: El curioso caso de las gatas tricolores


Los gatos tricolores no pertenecen a ninguna raza en concreto, este bonico mosaicismo que solemos ver en gatas está envuelto en leyendas cuya clave al final está como siempre en la ciencia. Primero, ¿qué es realmente un gato tricolor? Para que un gato se considere tricolor debe tener los siguientes colores o sus derivaciones de forma combinada: Naranja, Negro y Blanco. Ahora veremos cómo la herencia de los colores Naranja y Negro va diferente de la herencia del color Blanco.
Los caracteres para Naranja (gen O, del inglés orange) y Negro (gen B, del inglés black) van ligados al cromosoma X, es decir, están ligados al sexo. Podemos intuir ya la importancia del sexo en este tipo de herencia. Es por ello que como vemos en la figura 1 las hembras que nacen de cruces entre gatos de colores puros respecto al Naranja y al Negro van a ser sí o sí tricolor al heredar un cromosoma X de la madre y el otro del padre.


Figura 1

Por ello mismo si los cruces fuesen entre machos puros de naranja o negro con gatas tricolor, la descendencia sería sólo probablemente tricolor en la mitad de los casos si resulta ser hembra (figura 2). Los gatos machos por ello no deberían poder ser tricolor, pero existen esas excepciones debido a las anomalías genéticas. Una de ellas es tener duplicado el cromosoma X y ser XXY pudiendo así heredar el patrón tricolor en condiciones similares a cómo lo heredan los gatos hembra. Como nota estos gatos XXY tengan o no el patrón, serán estériles por la anomalía.


Figura 2

Pero… ¿por qué se dan los colores en esa distribución? ¿no estaríamos hablando de codominancia o herencia intermedia de dos caracteres? Es fácil confundir estos casos, pero debemos tener en cuenta que estamos hablando de cromosomas sexuales, no autosómicos. Lo que ocurre en estos cromosomas es un proceso denominado “inactivación del cromosoma X”. Esta inactivación al alzar ocurre en los seres vivos con el sistema sexual XY para evitar tener la carga genética duplicada en las hembras. Este proceso ocurre en las primeras divisiones celulares tras ser el óvulo fecundado. De esta forma, habrá células que expresen los genes del cromosoma X materno y, otras, el paterno. De ahí que las gatas tricolores varíen tanto en la distribución de sus colores teniendo hasta denominaciones diferentes por ello: carey, calicó y atigrado (mi gata Mika, que es la de las fotos, corresponde a una gata tricolor atigrada). Pero esta clasificación gatuna también tiene en cuenta el color Blanco, del que vamos a hablar ahora.  


Figura 3. Fotografía hecha por Alba Sánchez

El color Blanco tiene una expresión dada por dos genes principalmente, el gen W (white) es dominante y sigue las leyes de Mendel de forma sencilla, así que cuando se expresa el gato es blanco y con los ojos azules. Mientras que el moteado blanco que tienen los gatos tricolores u otros gatos tiene una herencia de tipo incompleto algo indeterminado aún a día de hoy, a rasgos generales podemos decir que el carácter está ligado a un gen autosómico. Este gen se denomina como S (spotting). Cuando el gen es homocigoto con ambos alelos recesivos (ss) no se expresa moteado blanco, en cambio cuando es heterocigoto (Ss) se tiene un porcentaje menor al cincuenta por ciento de blanco en el animal, y por último, si el gen es homocigoto con ambos alelos dominantes (SS) se expresa un porcentaje mayor del cincuenta por ciento de pelaje blanco pudiendo llegar a ser del cien por cien y el gato ser entero blanco (sin tener que tener los ojos azules). Una apreciación de cómo puede darse la distribución del moteado se ve en la figura 4.


Figura 4

Espero que esté paseo por uno de los casos más curiosos de la genética gatuna os haya gustado.


Bibliografía:

Comentarios