Patas de Perro versus Patas de Gato


Las patas de los perros y de los gatos se parecen mucho a simple vista, además de que las usan de forma similar para funciones como amortiguar su peso corporal y manipular objetos. Pero… ¿y si usamos la lupa?

PATAS DE PERRO


Figura 1

Tanto los perros como los gatos tienen almohadillas en la parte inferior de sus patas que actúan como amortiguadores. El perro tiene seis almohadillas en total: cuatro son digitales, una metacarpiana y otra carpiana. Las almohadillas digitales y metacarpianas ayudan a proteger los huesos y las articulaciones del pie, mientras que la almohadilla carpiana sirve para frenar y evitar que el animal se deslice. Esto último es importante porque los perros sudan por las patas siendo un indicador del estado del animal el que estén las almohadillas muy secas o muy húmedas. El espolón por su parte no hace contacto con el suelo y dependiendo la raza tiene un uso protector o ninguno relevante. También decir de la estructura de la pata que las garras son similares a las uñas de una persona por cómo se extienden. Los perros, en general, con sus patas maniobran objetos y cavan hoyos. Luego dependiendo de las razas hay algunas como los San Bernardos que tienen patas extremadamente grandes por el clima donde habitan y otras como los Terranova que tienen los dedos más largos junto con los Labradores siendo excelentes nadadores. Por último, sobre las patas de perro, dejaros la curiosidad reflejada en la figura 2 hecha por Pictoline. 


 PATAS DE GATO

Figura 3. Fotografía de la izquierda hecha por Alba Sánchez

Las patas de los gatos tienen una almohadilla más que los perros, siete: cinco digitales, una plantar y otra en la muñeca. Al igual que los perros tienen glándulas sudoríparas en ellas, siéndoles útiles para marcar su territorio además de mantener un equilibrio en su temperatura corporal. Lo más destacable son seguro sus garras retráctiles, cuando el gato está relajado, camina o juega con cuidado, las garras están recogidas, pero cuando el gato necesita una herramienta o arma para derribar una presa se amplían sus garras. También las usan cuando quieren agarrarse a zonas tras un gran impulso, como puede ser un árbol o el sofá de tu casa.

 Figura 4. Fotografía hecha por Alba Sánchez


Bibliografía:

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